Tamayo

A los 15 años, acepté el primer trabajo de mi vida. Rocío González me contrató para trabajar en Orbe, su galería de arte. Hace 25 años, su local estaba ubicado en plaza Caracol 1, junto a la joyería Pelletier. Ahí fue mi primer encontronazo con el arte.

Una cosa es ver pinturas, esculturas o grabados en un museo, un par de horas, y otra muy distinta es convivir con el arte, compartirle 8 horas diarias de tu vida laboral; y ni qué decir de cohabitar con él.

Si cierro los ojos, puedo ver en Orbe, la carpeta de grabados de José Luis Cuevas dedicada a #NuevaYork, las esculturas del maestro #CastroPacheco, las obras en  gouache de #CristinaNiizawa, ¿Cómo olvidar a #RaúlAnguiano, #AlejandroColunga o a #LeticiaTarrago? En mí quedó un poquito de cada uno, pero, quien me cautivó por completo fue Tamayo, #RufinoTamayo ¿Cuántas noches habré soñado con su díptico Adán y Eva?

adan y eva

Rufino Tamayo nació en #Oaxaca; a los 26 años se casó con Olga, y juntos se fueron a vivir a Nueva York –sin hablar inglés y sin conocer a nadie- ahí estuvieron 20 años, y luego otros 14 en #París. Él, fue un hombre introvertido, pero muy disciplinado, quien trabajaba diario jornadas de 10 horas. Tamayo en sus entrevistas, siempre decía que cuando se inició en el arte, en México no habían ni galerías. Empezó a crear #litografías con la finalidad de popularizar su obra. En su época,  sus coetáneos se apoyaban en el gobierno para difundir su talento, cosa que él nunca hizo, porque de haber aceptado, hubiera tenido que crear arte oficial, a cambio de estar “protegido por el gobierno”.

Siempre apoyó a las nuevas generaciones de artistas plásticos, a quienes les recomendaba ampliamente estar muy enterados del acontecer internacional.

¿Conoces el museo que lleva su nombre en el DF?

obras de arte

Para  la 1a exposición creó un mural de vidrio, que él mismo realizó, con una técnica de procedimiento holandés, en la que fundía vidrio ¿suena raro, verdad? Pero… nada que ver con un vitral.

A este mexicano que estudió en #SanCarlos (la academia de arte más reconocida de todo nuestro país), su esposa Olga siempre lo acompañó en cada uno de sus viajes, y estoy segura de que si viviera estaría feliz de haber sido anfitrión -en su museo- de #Obsesioninfinita,  la exposición de #YayoiKusama http://www.yayoi-kusama.jp/e/information/ que presentaron el año pasado, misma que recibió cada fin de semana a 16,000 personas.

Lo anterior, le calla la boca a quienes dicen que en México no apreciamos el arte.

En México AMAMOS el arte, pero el buen arte ¿tú, qué opinas?

 

P.d. El díptico Adán y Eva, cuya técnica es la litografía,  tiene un valor en el mercado de entre 200 y 300 mil pesos ¿imaginas cuanto cuesta un óleo? Damn!

No hay comentarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *